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By Blogger Touch GANAS DE CINE: Crítica: Scream 4.

20 abril, 2011

Crítica: Scream 4.

Con "Scream 4" tengo sentimientos contradictorios. Si bien por una parte, se agradece el intento adaptar Woodsboro a nuestros tiempos, por otro lado como fiel seguidor de la saga que soy, no puedo dejar de echar en falta el espíritu y cinematografía del cine de los 90 que caracterizaba las primeras entregas.



Sidney Prescott (Neve Campbell)— muy inteligentemente apodada "ángel de la muerte"— está de vuelta en el lugar que la vió nacer y que tanto le hizo sufrir años atrás, y lo hace como célebre escritora de un libro de autoayuda basado en su historia. Su regreso coincide con la "celebración" del quince aniversario de los crímenes de Woodsboro y el inicio de una nueva oleada de asesinatos. En esta lucha por sobrevivir, Sidney no estará sola. Vuelven Dewey Riley (David Arquette), ahora convertido en Sheriff y su mujer, la ex-reportera Gale Weathers (Courteney Cox), que tras diez años a la sombra de su marido, en cierto modo utiliza los nuevos acontecimientos como una forma de volver a ser la intrépida periodista que en el pasado ocupara los primeros puestos de popularidad. Al lado de tanto veterano, hay lugar para un buen puñado de adolescentes que se convertirán en el entretenimiento de un Ghostface más salvaje que nunca.




La película arranca con sorpresas y muchos, muchos cameos interesantes, ahí están Lucy Hale ('Pequeñas mentirosas') y Shenae Grimes ('Sensación de vivir: La nueva generación') para contentar al público más joven, mientras Anna Paquin ('Sangre fresca') y Kristen Bell ('Veronica Mars') harán las delicias de los más creciditos. Lo cierto es que esta introducción nos viene de lujo para dejar claro que en "Scream 4" conviven dos repartos diferentes, una historia con los protagonistas de la saga y una segunda con las nuevas incorporaciones enfocada a las nuevas generaciones, ambas unidas por el personaje de Sidney y de la recién llegada Jill (interpretada por Emma Roberts), sobrina de ésta.



Volviendo a esa escena inicial, de alguna manera parece haber sido diseñada por Kevin Williamson como homenaje a los grandes fanáticos de la saga. Al menos a mí me lo ha parecido, y pese a que jamás podría igualar a la legendaria primera secuencia de Drew Barrymore en 'Scream: Vigila quién llama' (tampoco creo que se haya buscado hacerlo), sí será recordado como uno de los inicios más originales y sorprendentes del cine de terror. Pese a todo, hubiese echado en falta más desarrollo en la tercera parte del opening que protagonizan Aimee Teegarden ('Friday Night Lights') y Britt Robertson ('Life Unexpected'), especialmente de esta última que desaparece de la pantalla en apenas unos segundos. En cualquier caso, habrá que esperar a las escenas eliminadas porque está claro que los hermanos Weinstein tienen mucha culpa de ello.

El número de víctimas en "Scream 4" es abundante y sus asesinatos aún más brutales que en entregas anteriores. Curiosamente la escena del parking protagonizada por el personaje de Alison Brie (una de las incoporaciones más interesantes en este reparto) me recuerda muchísimo a una escena sacada de 'Cursed: La maldición', una película menor en la filmografía de su director Wes Craven, y que si en aquella no quedó tan bien como se esperaba, en esta funciona a la perfección. Lo que me lleva a pensar que Craven se quitó una espinita metiendo una escena similar en "Scream 4".

Desafortunadamente, como fan de la saga que soy, ha sido decepcionante ver el poquito tiempo que pasan juntos los personajes de Gale y Dewey. Sus conversaciones nos han dado grandes momentos durante las primeras películas, por lo que me sorprende ver la poca complicidad que ha quedado entre ellos. Por su parte, Neve Campbell está estupenda, esta Sydney es una verdadera superviviente, y ahora aparece convertida en una luchadora de armas tomar y muy poco dispuesta a rendirse ante su mala suerte. Entre los nuevos chicos, destacan como ya he mencionado Alison Brie ('Community') como Rebecca— en una versión actualizada de Gale Weathers—, Eric Knudsen ('Scott Pilgrim contra el mundo') y Rory Culkin ('Twelve') en los roles de Robbie y Charlie, aunque en realidad ninguno de ellos llega a adquirir la importancia que en su momento sí lo hicieron personajes tan queridos de la saga como Tatum (Rose McGowan) o Randy (Jamie Kennedy). Es casi imperdonable que después de tres películas en las que empatizamos con la mayoría de los personajes (los mencionados Tatum y Randy, Jennifer Jolie —antes conocida como Judy Jurgenstern—, magistralmente interpretada por Parker Posey, e incluso la CiCi de Sarah Michelle Gellar), en esta entrega vayan desfilando uno tras otro sin llegar a sentir la más mínima indiferencia por ellos. Una verdadera pena.


En cualquier caso, "Scream 4" nos lleva de nuevo a un Woodsboro que, sin ese toque de los años 90 que tanto bien hizo al género de terror adolescente, aún permanece por encima de cualquier producción del género que nos llega últimamente a las carteleras, al tiempo que nos hace encariñarnos una vez más con ese fantástico trío protagonista que tantos sustos (y muchas más risas) nos han provocado durante estos largos quince años.

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